
Casi 98 mil cadáveres entraron a los Semefos de México en 2025; Jalisco concentra 82% de los segmentos humanos almacenados
El INEGI revela la dimensión de la crisis forense nacional: 97 mil 920 cadáveres fueron recibidos durante 2025 y al terminar el año permanecían 10 mil 770 cuerpos almacenados en anfiteatros. En Jalisco, además, se concentraban 7 mil 470 de los 9 mil 115 segmentos humanos bajo resguardo en todo el país.
Durante 2025, los servicios periciales y médicos forenses de México recibieron 97 mil 920 cadáveres, prácticamente 98 mil cuerpos en un solo año, de acuerdo con los resultados publicados el 3 de septiembre por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La cifra corresponde a cadáveres recibidos durante el año, no a cuerpos que permanecieran simultáneamente almacenados en los Semefos. Al cierre de 2025, el inventario nacional era de 10 mil 770 cadáveres almacenados en anfiteatros. Esta distinción es importante porque permite dimensionar tanto el flujo anual de cuerpos que procesa el sistema forense como el rezago que permanece bajo resguardo.
El volumen de cadáveres recibido disminuyó 2.1 por ciento respecto de 2024, pero sigue significando un promedio cercano a 268 cadáveres diarios ingresados a los servicios forenses del país.
El reporte forma parte de los resultados conjuntos sobre servicios periciales y servicio médico forense recabados mediante el Censo Nacional de Procuración de Justicia Federal, el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal, el Censo Nacional de Gobiernos Estatales y el Censo Nacional de Impartición de Justicia Estatal 2026, todos con información correspondiente a 2025.
Jalisco concentra ocho de cada diez segmentos humanos almacenados en México
La situación adquiere una dimensión extraordinaria en Jalisco.
Al finalizar 2025, los servicios forenses jaliscienses mantenían bajo resguardo 7 mil 470 segmentos de restos humanos.
En todo México se reportaron 9 mil 115 segmentos almacenados, por lo que Jalisco concentraba aproximadamente 82 por ciento del total nacional.
En otras palabras, más de ocho de cada diez segmentos humanos almacenados por los servicios forenses del país estaban en Jalisco.
El dato no significa que se trate de 7 mil 470 personas diferentes. En la estadística forense del INEGI, un segmento corresponde a una parte corporal y una misma persona puede estar representada por más de un segmento. Por esa razón tampoco deben sumarse automáticamente segmentos, fragmentos y cadáveres para calcular un número de víctimas.
Pero la cifra sí muestra una acumulación de restos humanos sin comparación con ninguna otra entidad del país.
Jalisco también tenía mil 190 cadáveres completos almacenados, la segunda cifra más elevada de México, solamente detrás de Veracruz.
Además, durante 2025 ingresaron a sus servicios forenses alrededor de 6 mil cadáveres y mil 680 segmentos humanos, colocándolo entre los estados con mayor actividad médico-forense del país.
No son 98 mil cuerpos almacenados
El dato nacional puede prestarse a una interpretación equivocada y vale la pena precisarlo.
Los 97 mil 920 cadáveres son los que ingresaron durante todo 2025 a servicios periciales o médicos forenses.
No significa que hubiera 98 mil cuerpos guardados simultáneamente en morgues.
Al terminar el año permanecían almacenados 10 mil 770 cadáveres.
Durante el mismo periodo, el INEGI contabilizó la salida de 90 mil 445 cadáveres identificados. De éstos, 92.8 por ciento fue entregado a familiares.
También egresaron 6 mil 502 cadáveres no identificados. Casi la mitad —48.7 por ciento— terminó almacenada en anfiteatros.
Las cifras describen un sistema que procesa decenas de miles de muertes cada año, pero que simultáneamente mantiene miles de cuerpos y restos esperando disposición, identificación o entrega.
Jalisco y una crisis forense acumulada
El dato de los 7 mil 470 segmentos almacenados adquiere especial relevancia por el contexto de desapariciones, fosas clandestinas y sitios de inhumación ilegal encontrados durante los últimos años en Jalisco.
No es correcto afirmar que los 7 mil 470 segmentos procedan exclusivamente de fosas clandestinas. El INEGI no establece ese origen para cada resto.
Tampoco significa que todos hayan ingresado durante 2025.
El almacenamiento puede incluir cadáveres o restos recibidos en años anteriores que permanecían todavía bajo resguardo al momento del corte estadístico.
Lo que sí documenta oficialmente la estadística es la existencia de una concentración excepcional de restos humanos en el sistema forense jalisciense.
Ese dato aparece mientras continúan las búsquedas y hallazgos en lugares como Las Pintitas, en El Salto; Balcones de Santa Anita, en Tlajomulco; y los predios de Lagos de Moreno donde colectivos y autoridades han localizado restos humanos, algunos de ellos sometidos a exposición térmica.
Los hallazgos ocurridos durante 2026 no forman parte de las cifras de 2025 del INEGI, por lo que incluso podrían modificar posteriormente la dimensión del problema.
Las Pintitas
Uno de los casos más relevantes de este año se encuentra en Las Pintitas, municipio de El Salto.
Desde abril de 2026, colectivos de búsqueda y autoridades han localizado ahí decenas de bolsas con restos humanos, cuerpos y osamentas.
El sitio se convirtió en uno de los mayores hallazgos recientes de restos humanos en la zona metropolitana de Guadalajara.
Balcones de Santa Anita
En Balcones de Santa Anita, Tlajomulco, una fosa descubierta en abril de 2026 continuó siendo procesada durante meses.
Para finales de julio se habían recuperado 27 cuerpos, de acuerdo con reportes de autoridades y colectivos.
La localización ocurrió en una zona donde se realizaban trabajos relacionados con un desarrollo habitacional, lo que volvió el caso particularmente relevante.
Lagos de Moreno
Otro de los episodios más graves se localizó en Lagos de Moreno, donde colectivos reportaron un sitio que describieron como crematorio clandestino.
La Fiscalía confirmó el hallazgo de restos humanos con exposición térmica y fragmentos óseos calcinados, aunque las autoridades evitaron inicialmente utilizar formalmente la palabra “crematorio” porque no se había acreditado la existencia de una infraestructura construida específicamente como horno.
Para efectos periodísticos, la fórmula más precisa es hablar del predio señalado por colectivos como crematorio clandestino, donde la Fiscalía confirmó restos humanos sometidos a exposición térmica.
Familias que buscaban mientras los restos estaban en poder del Estado
La crisis forense de Jalisco tampoco se limita al espacio disponible en las morgues.
Durante años se han documentado casos de familias que continuaban buscando a sus desaparecidos mientras los cuerpos o restos ya se encontraban bajo custodia del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.
El problema ha generado recomendaciones de organismos de derechos humanos y cuestionamientos sobre los procedimientos de identificación, confronta genética, notificación y entrega.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco documentó desde el periodo del llamado caso de los “tráileres de la muerte” deficiencias relacionadas con el almacenamiento y tratamiento digno de cadáveres.
El escándalo estalló en 2018 después de conocerse que cientos de cuerpos habían sido colocados en cajas refrigeradas móviles ante la saturación de instalaciones forenses.
Aquel episodio convirtió la crisis del IJCF en un asunto nacional.
Ocho años después, el nuevo registro del INEGI ofrece una dimensión estadística del problema: Jalisco concentra aproximadamente 82 por ciento de todos los segmentos humanos almacenados por los servicios forenses de México.
Un sistema nacional que procesó más de cinco millones de solicitudes periciales
La información publicada por el INEGI permite observar que la presión no se limita a los servicios médicos forenses.
Durante 2025 fueron admitidas 5 millones 121 mil 796 solicitudes de intervención pericial.
De ellas se concluyeron 5 millones 56 mil 20, mientras que 289 mil 958 permanecieron pendientes de concluir.
En términos presupuestales, los servicios periciales y médicos forenses ejercieron 5 mil 69.3 millones de pesos a precios constantes de 2018, un aumento de 9.5 por ciento respecto del año anterior.
El crecimiento presupuestal, sin embargo, convive con un inventario nacional de miles de cadáveres y restos humanos todavía bajo resguardo.
Los números clave
El panorama que deja el INEGI para 2025 puede resumirse así:
- 97,920 cadáveres ingresaron a los servicios forenses de México durante el año.
- Son alrededor de 268 cadáveres diarios.
- La cifra fue 2.1% menor que en 2024.
- 90,445 cadáveres identificados egresaron del sistema.
- 92.8% de esos cadáveres identificados fueron entregados a familiares.
- Egresaron también 6,502 cadáveres no identificados.
- 48.7% de éstos terminó almacenado en anfiteatros.
- Al cierre de 2025 había 10,770 cadáveres almacenados en México.
- Había además 9,115 segmentos humanos almacenados.
- Jalisco concentraba 7,470, aproximadamente 82% del total nacional.
- Jalisco almacenaba además 1,190 cadáveres completos.
- Durante 2025 recibió alrededor de 6 mil cadáveres y 1,680 segmentos humanos.
Las principales cifras nacionales provienen directamente de la publicación del INEGI del 3 de septiembre de 2026.
Una estadística que cambia la dimensión del problema
Las fosas clandestinas son generalmente conocidas a partir de un hallazgo: una bolsa, una osamenta, un cadáver o un punto positivo localizado por un colectivo.
El nuevo censo permite observar el fenómeno desde otra perspectiva: qué ocurre después con los cuerpos y restos humanos que entran al sistema institucional.
Y allí Jalisco sobresale de manera desproporcionada.
Mientras las familias continúan realizando búsquedas de campo, entregando muestras genéticas y revisando fotografías y fichas forenses, el estado terminó 2025 con miles de segmentos humanos almacenados.
El INEGI no establece que cada uno corresponda a una persona desaparecida ni que proceda de una fosa clandestina.
Pero establece algo que hasta ahora no tenía una dimensión estadística tan clara:
de los segmentos humanos que permanecían almacenados en los servicios forenses de México al cierre de 2025, aproximadamente ocho de cada diez estaban en Jalisco.
Y esa cifra corresponde a 2025, antes de que fueran incorporados a la estadística anual los grandes hallazgos de Las Pintitas, Balcones de Santa Anita y otros sitios procesados durante 2026.
Ese último punto es probablemente el más fuerte para cerrar la nota: el 82 por ciento retrata el rezago existente antes de varios de los hallazgos que hoy vuelven a colocar a Jalisco en el centro de la crisis de desapariciones y de identificación forense del país.
Fuente principal: Censos Nacionales de Gobierno 2026, servicios periciales y/o servicio médico forense, información correspondiente a 2025, INEGI.


