

Reforma 70/Iván Páez/Ríodoce
El mundo se encuentra en la antesala de la tercera guerra mundial y el doctor Daniel Kellner (Josh O;Connor), un especialista en ciberseguridad, roba a la Corporación Wardex información que expone el contacto humano con extraterrestres, con la intención de darla a conocer, porque considera que la gente tiene el derecho de saberla.
Sin embargo, Noah Scanlon (Colin Firth), el director de esa compañía, intenta por todos los medios evitar la difusión.
Por fortuna, Margaret Fairchild (Emily Blunt), una presentadora del clima en una cadena de televisión de Kansas City, sorpresivamente, desarrolla una habilidad para conocer los pensamientos y emociones de cualquiera que se le ponga enfrente y comunicarse en cualquier idioma, lo cual es de gran ayuda para el objetivo de Kellner.
Si El día de la revelación (Disclosure Day/EU/2026) la hubiera hecho cualquier otro director, quizás, se pudieran entender/ignorar algunas de las debilidades de la aclamada cinta, que recaudó 92.9 millones de dólares a nivel mundial en su fin de semana de estreno –prácticamente, su inversión, que fue de 115 millones de esos billetes.
Sin embargo, a Steven Spielberg, pionero del Blockbuster y revolucionario de la ciencia ficción, aventura y drama, no se le puede permitir la entrega de un producto que no esté a su altura.
Y es que no se trata de que la película actualmente en cartelera sea mala y no valga la pena. Desde luego, tiene sus ventajas: es medianamente entretenida, expone un tema que, por sí solo, es muy atractivo, y se luce con un elenco que es de primer nivel, pero no refleja la experiencia y la maestría del responsable de éxitos como Tiburón (1975), Encuentros cercanos del tercer tipo (1977), E.T. el extraterrestre (1982), las de Indiana Jones, El color púrpura (1985), La lista de Schindler (1993), Parque Jurásico (1993) y todas las que le siguen, Rescatando al soldado Ryan (1998), Atrápame si puedes (2002), La terminal (2004), La guerra de los mundos (2005) y un largo y
extenso etcétera.
El detalle a considerar con este director es que el estándar que estableció desde sus inicios y ha mantenido en la mayoría de su filmografía es muy alto; ya sorprendió lo suficiente al espectador, como para darle cualquier historia, por lo que después de llevarlo a la aventura, hacerlo soñar, volar, llorar, darle la oportunidad de convivir con dinosaurios, que experimente la invasión de seres de otros mundos y que sienta el terror de ser devorado por tiburones, no puede esperar que se conforme con poco.
Indiscutiblemente, El día de la revelación es de buena factura, tiene decentes momentos de acción, que se disfrutan y aprecian mejor por su excelente fotografía, acompañada de una música extraordinaria, con interpretaciones magistrales, principalmente, de Blunt y O;Connor.
No obstante, su ritmo es muy lento, porque el guion escrito por Spielberg junto a avid Koepp, basados en una historia del propio director, le dedica tiempo de más a ciertas situaciones; la dichosa revelación no es sorpresa para nadie; y el final se percibe inverosímil –curioso que uno de los mejores realizadores de todos los tiempos flaquee narrativamente y con uno de los temas que más le apasionan.
Véala… bajo su propia responsabilidad, como siempre.


