0 7 min 3 weeks

Gerardo Octavio Vargas sigue buscando su restitución en el cargo de presidente municipal, pero sabe de antemano que no regresará a esa silla. También sabe que no pisará la cárcel porque no es ese el propósito de quienes urdieron su descarrilamiento desde el tercer piso del palacio de gobierno. Su caso, como el de los otros dos alcaldes defenestrados, Jesús Estrada Ferreiro y Luis Guillermo Benítez Torres, el Químico, deambulará en los tribunales hasta lograr alguna pena mínima. Pero para entonces, el objetivo, frenar sus aspiraciones a la gubernatura, se habrá cumplido.

Rubén Rocha hizo un plan de gobierno transexenal. Es una tentación de la que no escapa nadie que haya pasado los bigotes por el plato enlechado del poder. No eran suficientes para él seis años y no por él, sino por sus hijos, a los que ha tenido muy de cerca todos estos años, cogobernando. Aquella aspiración de Héctor Melesio Cuen de que cogobernaría junto con Rocha, fue una inocentada —rara en un hombre tan hábil— que al final le costó la vida y no porque Rocha se la hubiera quitado, sino por las circunstancias y el contexto en que fue asesinado.

Para cumplir su propósito, Rocha preparó a Enrique Inzunza Cázarez. Su gran amigo, su paisano —los dos de Batequitas, Badiraguato—, lo hizo secretario general de gobierno y luego Senador de la República. Era una ruta con mucho sentido. Si hay un buen trampolín para brincar a una gubernatura, es ese. Lo usaron durante décadas los priistas.

Otra parte del plan era cortarle las alas a los demás pretensos, al menos a los más fuertes, Estrada Ferreiro y el Químico Benítez.  Les faltaba Gerardo y ya lo lograron también, al margen de lo que pase en el futuro cercano.

Rocha tenía derecho a aspirar ser como el gran Tlatoani de los mejores tiempos del PRI, aunque fuera solo en Sinaloa. O un pequeño Tlatoani y dejar un sucesor. Eso lo hizo Juan Millán cuando heredó el poder a Jesús Aguilar Padilla y lo pretendió Padilla cuando se lo quiso dejar a Jesús Vizcarra, quien perdió la elección. Pero el contexto era distinto pues los presidentes de la república, Fox y Calderón, eran de otro partido, el PAN. Y entonces los gobernadores, casi todos del PRI, se convirtieron en reyezuelos.

Sinaloa food delivery

El gobernador Rocha conoce las reglas del sistema. Puede equivocarse, pero eso ya es otra cosa. Su plan, entonces, era influir en la decisión que se tomaría y se tomará en una instancia superior, no en Sinaloa. Claudia Sheinbaum o AMLO, no lo sabemos todavía, pero será en una de esas dos instancias sin duda alguna.

Pero las condiciones han cambiado para el gobernador y para su alfil, Inzunza Cázarez. Rocha llegó con la votación más alta lograda por candidato alguno en las elecciones del 21 y mantuvo niveles de popularidad envidiables hasta… hasta que secuestraron a Ismael Zambada y mataron a Cuen Ojeda. Es como si el techo del tercer piso se le hubiera venido encima. Pactó con los directivos de la UAS, otro conflicto que él creó y parecía reponerse después del acuerdo. Recibió el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum y su presencia negativa en los medios empezó a bajar.

Pero Rubén Rocha está siendo otra de las víctimas de la guerra que va ya para once meses con saldos inimaginables. Imposible desligarlo de sus efectos. Si él no es directamente responsable de lo que pasó ese 25 de julio, la gente, mucha gente, piensa lo contrario. Y en esa condición le será imposible inducir una decisión que favorezca a su paisano. Lo seguirá pretendiendo sin duda, pero las posibilidades de coronar su proyecto se han reducido al mínimo.

Sinaloa food delivery

Por si fuera poco, quienes hubieran podido ayudarlo en esta tarea, Ricardo Monreal y Adán Augusto López ya no hallan cómo hacerle para salvarse ellos, sobre todo éste último con el tema de La Barredora. Y el hijo de AMLO, con el que han cultivado una relación —Rocha y sus hijos— para que les sirva de puente, por las mismas y cada vez con menos poder.

Bola y cadena

FUERA DE ESO, LA PREGUNTA ES SI el senador tendría por sí mismo la capacidad de lograr la candidatura. Casi siempre se ocupa un padrino. A Renato Vega le favoreció ser hijo de un General; Francisco Labastida fue enviado para limpiarle el camino a Carlos Salinas; Millán la logró por méritos propios y contra el propio Labastida… ¿estaría Inzunza en el ánimo de la presidenta? ¿O de AMLO en medio de esta crisis?

Sentido contrario

LA METÁFORA DEL HOMBRE QUE USA una escalera para subir al edificio y luego la quita para que nadie más suba, es genial. La usaron AMLO y Morena y luego la quitaron. Por eso desmantelaron los órganos autónomos en vez de reformarlos y vigilarlos. El dato que acaba de surgir de que Transparencia para el Pueblo —órgano sucesor del INAI— niega datos en el 99.6 de las solicitudes de información, casi todas a dependencias del gobierno federal, es una muestra de ello. El gobierno hará lo que le dé la gana y nadie se enterará cómo lo hace. En un partido que se dice de izquierda, más bizarro imposible.

Humo negro

NO HA DEJADO DE SER DOLOROSO ver las imágenes de jóvenes detenidos con armas o asesinados, muchos de ellos menores de edad. Algo hemos estado haciendo mal desde hace mucho tiempo. Lo peor es que las cosas no cambiarán de la noche a la mañana. Hay remedio, soluciones, experiencias de otras ciudades y países que se recuperan de crisis como la que estamos viviendo, pero tiene que ser un proceso lento donde participemos todos, gobierno, sociedad, familias, empresarios, académicos…

Artículo publicado el 3 de agosto de 2025 en la edición 1175 del semanario Ríodoce.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *