


Las filtraciones de Washington
EEUU irrumpe en la agenda de Sheinbaum con pena de muerte a narcos
Claudia Sheinbaum se desmarcó de la decisión de Donald Trump de no pedir la pena de muerte para líderes del narcotráfico, como Ernesto Caro Quintero

Respecto de Verástegui y su aparente cercanía con el embajador Johnson, Sheinbaum minimizó el activismo del actor de telenovelas.
Sheinbaum omitió pronunciarse sobre la visita de ministros del gobierno de Canadá a México con los que se reunió ayer.
Los Ángeles Press
La actividad de este miércoles 6 de agosto en Palacio Nacional quiso refrendar la idea de que el gobierno de México se ve afectado mayormente por las decisiones de su contraparte en Estados Unidos.
Se habló de la protección del Instituto Mexicano del Seguro Social a los empleados de las así llamadas “aplicaciones de entrega” que, a escala global, son un problema para el que, según Claudia Sheinbaum y su equipo, encontraron una solución que, de todos modos, tiene aún un carácter provisional y cuyos efectos son difíciles de prever en un país como México.
La relación con Estados Unidos se le metió una vez más por las rendijas de lo que, de otra manera, quiere ser un muy cuidado ejercicio de control de la narrativa. Vino ahora del lado de la decisión del gobierno de Estados Unidos de permutar las que hubieran sido penas de muerte por prisiones perpetuas.
La medida llama la atención porque, el Partido Republicano y Donald Trump hacen alarde de su adhesión a la idea de que la pena de muerte sirve de algo y porque en México esa práctica es altamente impopular, pero hace necesario preguntarse si en el fondo de ella hay el interés de interrogar a figuras clave del narcotráfico en México acerca de sus vínculos con la clase política.
Más porque Sheinbaum presentó la decisión de conmutar la pena o de desistirse del uso de la pena de muerte, como exclusiva de Estados Unidos y porque, al mismo tiempo que Washington tomaba esa decisión, también informaba de severos cargos contra otros líderes de organizaciones criminales que operan en México.
Así se puede ver en el sitio del Departamento del Tesoro en este comunicado disponible sólo en inglés en esta dirección.
Entre los más notables está Francisco Daniel Esqueda Nieto, quien gustaba de posar en uniformes de la Secretaría de la Marina del gobierno de México, a pesar de ser uno de los lugartenientes de una de las facciones del Cártel del Noreste, que en algún momento previo fue el Cártel del Golfo y los así llamados Zetas.

Las sanciones incluyen el denominarlos entidades terroristas. Es notable que entre los detalles que filtró el gobierno de Estados Unidos está el del peso que tiene la venta de música y entradas a conciertos y palenques. Según el Departamento del Tesoro, el 50 por ciento de las regalías generadas por los así llamados narcocorridos, acaban en los haberes de grupos criminales como el llamado Cártel del Noreste.
Fue notable que entre los sancionados está Ricardo Hernández Medrano, un personaje identificado como “narco-rapero”, quien suele aparecer en mensajes de redes sociales con pasamontañas y chaleco antibalas, como si fuera un elemento más de las organizaciones criminales. Conocido como El Makabelico, sus canciones circulan con relativa facilidad en plataformas digitales de México y Estados Unidos.
La relación con Estados Unidos se le metió a Sheinbaum también por el lado del activismo, al menos en redes sociales, del actor de telenovelas Eduardo Verástegui, quien en fechas recientes se presenta como cercano al nuevo embajador en México, Ronald D. Johnson.
Sheinbaum minimizó el alcance de la relación de Verástegui con el diplomático estadunidense, y trató de responder a una pregunta sobre ese activismo con otra pregunta: “¿Qué posibilidades políticas creen que tenga esta persona?”
Sheinbaum asumió el tono propio de un mitin para criticar a Verástegui durante varios minutos por medio de preguntas retóricas como cuando dijo “¿De quién tiene que ganarse la confianza una persona que pretende ser representante popular? ¿De un gobierno extranjero?”
La confianza de Sheinbaum la llevó a insistir en la idea de que la comunicación de su gobierno con el de Trump es “de alto nivel” y “fluida”, aunque hay evidencia que apunta a lo contrario, como en el caso de los reclamos por el agua, el gusano barrenador, las redadas indiscriminadas en ciudades con gran número de residentes de origen mexicano o los aranceles mismos que, como señaló hace menos de una semana la vocera de la Casa Blanca Karoline Leavitt, “México sigue pagando aranceles”.México sigue pagando aranceles | 31 de julio de 2025 | Fox News-WHCO
México sigue pagando aranceles dijo, la semana pasada, Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca.
En lo que hace a las aplicaciones de entrega es importante recordar que el propio gobierno pactó una aplicación a prueba en los últimos seis meses de este año. A pesar de ello, Sheinbaum y sus allegados ya calificaron como un éxito el modelo que, en el mejor de los casos, sólo ha estado vigente poco más de 37 días.
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum desestimó que pudiera haber alguna ruptura de consideración en su partido político, el Movimiento de Regeneración Nacional.
Según Sheinbaum, ni los viajes de Ricardo Monreal ni los de familiares de Andrés Manuel López Obrador rompen la unidad de su partido y, como hizo Andrés junior, el hijo del expresidente y actual secretario general de ese partido, Andrés López Beltrán culpó a sus enemigos de cualquier crítica que se les hace.
Como suele ser el caso los miércoles, Sheinbaum dedicó los últimos minutos de la actividad a reprochar las críticas que se le hacen en lo que sus empleados denominan el “detector de mentiras”.
Ayer, las cuentas de redes sociales de Sheinbaum publicaron algunas fotografías del encuentro en uno de los salones de juntas de Palacio Nacional.
Este miércoles, la presidencia se limitó a decir que la reunión había sido productiva y que no era necesario un acuerdo adicional con Canadá, aunque insistió en el interés de México en aumentar el intercambio directo.