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Incierto el futuro de la reforma electoral

Sheinbaum celebra reducción de homicidios en Colima

Al hacerlo, Sheinbaum, Omar García Harfuch y la gobernadora Vizcaíno ignoran la manera en que la seguridad ha empeorado en Colima.

Captura de pantalla de la transmisión del 13 de marzo de 2026.

Aunque Sheinbaum celebró como un éxito los 662 homicidios en 2025, en 2007 la entidad reportó sólo 43, un aumento de 1,500 por ciento.

Sheinbaum celebró las conversaciones entre Washington y La Habana para evitar un conflicto entre Estados Unidos y Cuba.

Los Ángeles Press

La actividad de este viernes 13 de marzo de la Presidencia de la República se realizó en Manzanillo, Colima. Como ya es costumbre siempre que Claudia Sheinbaum viaja a algún estado de la República, los primeros minutos del acto incluyeron una catarata de elogios mutuos entre la gobernadora anfitriona y Sheinbaum centrados casi siempre en la idea, una opinión, de que han logrado contener los efectos más perniciosos de la violencia y que gracias al “modelo de seguridad” el estado, como el resto del país, van camino a algo parecido a un cambio.

Las estadísticas, una vez más, como ocurrió apenas el martes de esta semana en Palacio Nacional, fueron tan benevolentes con el “modelo de seguridad” como fuera necesario.

Lejos de ofrecer una perspectiva de mediano o largo plazo, los números de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad federal y el resto de los funcionarios presentes volvieron a ceñirse a lo que ya es un ritual de fin de semana de celebrar en cada entidad que Sheinbaum visita lo que la Presidencia de la República presenta como una transformación radical.

El problema, sin embargo, es que los datos que se usan se limitan al pasado reciente, en algunos casos sólo los últimos 18 meses. Lo que resulta de ello es la idea de que ha habido una reducción abrupta cuando en realidad la violencia sigue estancada en los índices que se reportaban durante la presidencia de Enrique Peña Nieto.

Es cierto, ya no ocurren las masacres que se reportaban durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, durante el apogeo de “Abrazos, no balazos”, pero quien quiera que trate de creer que hay una mejora, sólo puede hacerlo si ignora lo que fueron los años, de por sí terribles, de la Presidencia de Felipe Calderón Hinojosa.

La paradoja es que en aquellos años, la propia Claudia Sheinbaum, así como muchos de sus funcionarios no dejaban pasar día alguno sin usar sus redes sociales para repudiar el modelo de seguridad de Calderón que ahora, a la vuelta de doce años, aparece como menos mortal, no mejor, sólo menos mortal, que el que defienden, a capa y espada, Sheinbaum y su equipo.

Sheinbaum registra a escala nacional números similares a los de Peña. Ahí es donde está la mejora. Es una mejora sólo respecto de lo que ocurría con López Obrador, cuando moría una persona cada 15 minutos, cifra ahora acotada a una persona cada 20 minutos, como en tiempos de Peña Nieto.

En el caso concreto de Colima, gobernada por la militante de Morena, Indira Vizcaíno Silva la situación fue similar a lo observado en otras visitas recientes de Sheinbaum a otras entidades de la República, como lo son también los patrones.

Captura de pantalla de la transmisión del 13 de marzo de 2026.

Como se puede ver en la gráfica que aparece después de este párrafo, Colima tuvo en 2025 un total de 662 homicidios, poco más de 200 menos que en 2024, cuando reportó 906, pero los 662 de 2025 siguen siendo casi el triple de los 227 que se reportaron en 2015, el último año de relativa calma en Colima, pues el año siguiente se alcanzó una cifra sin precedentes, pero ahora “normal” de 613.

Captura de pantalla de la transmisión del 13 de marzo de 2026.

Para poder comprender qué implican esos números de 613 homicidios en 2016 o 662 en 2025, se tiene que ir a 1996, cuando Colima reportó 43, un valor similar a los reportados en 2002 (42), 2003 (43) o 2007 (43), pero imposible de imaginar en la nueva normalidad que, de todos modos, tanto Sheinbaum como Vizcaíno presentaron como buenas noticas.

Los 662 homicidios de 2025 representan un incremento del orden de más de mil 500 por ciento (1576.20 si se quiere precisión absoluta) respecto de los 42 homicidios reportados en 2002 y un poco menor a los 43 de 1996, 2003 o 2007.

Gráfica elaborada porTResearch International de Méxicoa partir de la información oficial.

En ese sentido, las afirmaciones hechas este viernes en Colima sólo pueden sustentarse cuando se opta por no ver qué ocurría años atrás. Es una manera de usar las estadísticas para defender una posición ideológica, un recurso publicitario o de campaña político-electoral, pero no un indicador de lo que ocurre en realidad en la vida de las personas.

En todo caso, los colimenses no se tragan la píldora que ofrecen Sheinbaum y Vizcaíno. Según los datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), levantada cada tres meses por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), correspondientes a diciembre de 2025, la percepción de inseguridad se mantiene estaba en índices cercanos al 70 por ciento. Es decir, cerca de siete de cada diez colimenses se sienten inseguros.

En Manzanillo, donde estuvo Sheinbaum esta mañana de viernes, la situación es un poco mejor que en Colima capital. En el puerto, 66.1 por ciento de la población dijo al INEGI sentirse insegura, mientras que en la capital la cifra se dispara al 78.9 por ciento de los entrevistados como se puede ver en la página 4 del PDF que el propio INEGI publicó en su sitio oficial, disponible aquí o como PDF en el cuadro que aparece inmediatamente después de este párrafo.

En todo caso, Sheinbaum, Vizcaíno y García Harfuch presentaron la mejor interpretación posible de los datos que ellos escogieron para hacer la defensa de su modelo de seguridad, de sus decisiones y de la manera de entender la violencia en México y en Colima.

Fue notable que al inicio de la actividad la gobernadora Vizcaíno insistiera tanto en un decomiso de más de 270 kilogramos de fentanilo, 14 millones de dosis según dijo la propia Vizcaíno, que evidencia que los productos necesarios para elaborar esas drogas siguen entrando a México a pesar del control, supuestamente férreo, que se ejerce sobre las aduanas de México, especialmente la de Manzanillo, puerto que conecta con instalaciones similares en Asia, de donde llega la materia prima que, según lo dicho por Vizcaíno y García Harfuch, sigue procesándose en Colima.

En otros asuntos, Sheinbaum celebró el que haya conversaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba. Insistió en la idea de que su gobierno apoyará al de La Habana con ayuda humanitaria.

De igual modo, aunque reconoció la salida del general Óscar Rentería Schazarino, quien fue hasta hace unas horas secretario de Seguridad de Sinaloa colmó de elogios al ahora exfuncionario del gobierno de Rubén Rocha Moya.

A pregunta expresa, García Harfuch rechazó que haya participación de elementos de corporaciones de policía o de las fuerzas armadas en los operativos que ocurren en territorio mexicano, a pesar de que repetidamente funcionarios de gobierno de Estados Unidos dicen lo contrario, como sucedió con el arresto o entrega, según la versión oficial del gobierno de México, de Ryan Wedding, el excampeón olímpico de Canadá.

En los últimos minutos de la actividad, Sheinbaum anunció que su gobierno, el de Gustavo Petro (Colombia) y el de Lula da Silva (Brasil) habían firmado un comunicado conjunto para fijar su posición respecto del conflicto en Irán.

Finalmente, insistió en la defensa de la propuesta de reforma electoral que la Cámara de Diputados le rechazó y en la idea de que su partido  político presentará una nueva iniciativa que, según la costumbre de Morena ha sido calificada como “Plan B”, aunque reconoció que no tiene asegurados los votos de los partidos Verde Ecologista y del Trabajo para ese nuevo intento.

Política

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