



Les regalará 3 millones por día
La Ñonga.- En una portada que parece escrita desde el siglo XIX, el diario La Jornada amaneció con letras enormes y tinta reverencial: “¡Viva Su Serenísima Majestad!”, en alusión directa al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien acaba de triplicar la bolsa de publicidad oficial para el medio que, desde hace años, funge más como gaceta de palacio que como periódico independiente.
El nuevo acuerdo fue recibido con aplausos en la redacción, donde los reporteros dejaron de lado la crítica y se entregaron a la tarea de cantar loas, escribir décimas y hasta improvisar un mural con la figura del mandatario. “Es un honor recibir la bendición del caudillo”, declaró un editor con lágrimas en los ojos y la chequera recién engordada.
Según fuentes internas, el ajuste al presupuesto fue bautizado como “chayote transformador”, con el cual se garantiza que cada crítica se convierta en plegaria, y cada reportaje en estampita de la 4T. “Ya no investigamos, ahora veneramos”, dijo un redactor mientras corregía un titular para que el nombre de AMLO apareciera al menos tres veces por párrafo.
La ironía es que el grito de “¡Viva Su Serenísima Majestad!” recuerda más a Santa Anna que a Juárez, pero en La Jornada no importa la historia: basta con que la chequera esté firme y que la línea editorial apunte al altar presidencial.
Con este ajuste, el diario asegura su supervivencia, aunque al costo de convertirse en boletín oficial de Morena. Al fin y al cabo, como resumió un trabajador de la imprenta:
“Entre chayotazos y papel barato, La Jornada ya no imprime noticias, imprime rezos”.