


Durante años, los homicidios fueron una de las principales causas de muerte entre los hombres en México, reflejo de una crisis de violencia sostenida que marcó a toda una generación. Sin embargo, las cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para el primer semestre de 2025 muestran un cambio significativo: las agresiones (homicidios) descendieron al sexto lugar como causa de muerte entre la población masculina.
Del 2015 al 2018, los asesinatos fueron la primera causa de asesinatos en hombres de 15 a 59 años de edad hasta la llegada del COVID que, cambió por completo las estadísticas en este sentido. Aunque los asesinatos se siguieron multiplicando durante todo el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y bajan de plumazo por la Presidencia de Sheinbaum hasta los 23 mil en el año 2025 aunque, para el INEGI, fueron más de 32 mil 500.
De acuerdo con las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) enero-junio 2025, entre los hombres las principales causas de muerte fueron:
- Enfermedades del corazón (51,337)
- Diabetes mellitus (28,188)
- Tumores malignos (22,282)
- Accidentes (14,942)
- Enfermedades del hígado (14,028)
- Agresiones (homicidios) (12,781)
Este dato marca un punto de quiebre estadístico: los homicidios, que durante varios años ocuparon los primeros lugares como causa de muerte en hombres, hoy aparecen por debajo de enfermedades crónicas y accidentes.
¿Mejoró realmente la seguridad?
Aunque el descenso puede interpretarse como una señal positiva, especialistas advierten que debe leerse con cautela. Que los homicidios bajen al sexto lugar no significa que la violencia haya dejado de ser un problema estructural, sino que otras causas de muerte —principalmente enfermedades crónicas asociadas a pobreza, mala alimentación y falta de acceso a servicios de salud— están cobrando aún más vidas.
En términos absolutos, 12,781 hombres asesinados en solo seis meses siguen representando una cifra alarmante: el equivalente a más de 70 homicidios diarios contra población masculina.
A nivel nacional, los homicidios ocuparon el octavo lugar entre todas las causas de muerte, con 14,488 víctimas totales, entre hombres y mujeres.
Un país atrapado entre violencia y enfermedad
El nuevo panorama dibuja un escenario complejo: México ya no solo enfrenta una crisis de violencia, sino también una crisis profunda de salud pública. Mientras los homicidios se mantienen en niveles estructuralmente altos, enfermedades prevenibles como diabetes, padecimientos del corazón y tumores malignos continúan encabezando las estadísticas de mortalidad.
El resultado es un país donde morir joven sigue siendo una constante, ya sea por una bala, por pobreza alimentaria o por un sistema de salud insuficiente.


