


Nota/Fotos/Ríodoce
Sobre las escalinatas de La Lomita, mantas y pancartas fueron colocadas para visibilizar a los desaparecidos que ha dejado la crisis de violencia que está próxima a cumplir un año, así como desaparecidos de antigua data.
“Estamos luchando por encontrarlos, hicimos mucho hincapié en que todas las familias que tuvieran desaparecidas estuvieran aquí, porque sabemos que hay muchos que no han metido denuncia y que tienen miedo de salir a buscar, y entonces nosotros decimos que también nosotros tenemos miedo”, expresó Alma Rosa, del colectivo Voces Unidas por la Vida.


Vestidos de blanco, padres, mamás, hermanos, primos y tíos recorrieron toda la avenida Álvaro Obregón cargando las cédulas de búsqueda de sus familiares y entonando las consignas que se vociferaban desde los megáfonos.


“Que no paren de hacerlo, un día espero yo poder verlo, va a detenerse la práctica de la desaparición forzada como lo logró Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, Perú, Guatemala, todos. También nosotros nos vamos a sumar más temprano que tarde a eso. Sin duda”, expresó Óscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
El brote de desaparecidos asciende a 2 mil 800 personas, según los números de los colectivos de búsqueda. Esto representa un poco más de la mitad de las cifras oficiales que presenta la Comisión Nacional de Búsqueda, con un poco más de mil 200 desaparecidos.


En las escalinatas de Catedral, el colectivo Sabuesos Guerreras colocó zapatos en desuso, algunos pertenecientes a personas desaparecidas, junto a cientos de fichas de búsqueda, así como un tendedero de mantas tejidas con nombres, fechas y mensajes de esperanza.


El contingente llegó y se posicionó en el Árbol de la Esperanza, sobre la Plazuela Obregón, donde colgaron pancartas en su kiosco, tomando un descanso para dirigirse a la ceremonia que se realizó en el Jardín de la Memoria, a un costado del Parque Constitución.