



El ensamblaje visual de Objetivo7-fotógrafos en Data2 es una muestra clara del fotoperiodismo como archivo diverso: desde los conflictos urbanos hasta la historia del cielo nocturno, pasando por el desierto, las luchas ambientales y la salud pública. Esta pluralidad no solo amplía la narrativa periodística, sino que fortalece el compromiso con la memoria, la fragilidad, la protesta y lo trascendente.
1. Rafael Gaviria Santos

Con sólida trayectoria en comunicación social y salud pública (anteriormente en la agencia Eikon y ahora en la Secretaría de Salud), Rafael aporta una visión analítica y comprometida. Su llegada al colectivo busca enriquecer los reportajes con rigor institucional y sensibilidad editorial. Mediateca INAH
2. Emiliano García Valadez

Fotógrafo cuyas imágenes captan la intensidad de la protesta ciudadana y la defensa del entorno local, como se vio en su cobertura de la defensa del parque La Pona en Aguascalientes. Su mirada privilegia lo comunitario y lo reivindicativo.
3. Eric García Camarillo

Se ocupa de retratar la crudeza de la violencia urbana y la del poder. Sus fotografías ponen rostro a las consecuencias humanas de la inseguridad, aportando testimonio directo y conmovedor.
4. Laura Castro

Doctora en Historia con énfasis en estudios históricos y artísticos, Laura se especializa en la fotografía lunar y del cosmos. Su enfoque interdisciplinario conecta ciencia, historia y arte visual, ofreciendo imágenes que invitan a la contemplación temporal y simbólica.
5. Alfredo Cornejo
Historiador jalisciense destacado por su obra Historia de la Universidad de Guadalajara contada a través de la fotografía; rescata la memoria visual institucional entre 1696 y 1994 openlibrary.org+ 1. Su trabajo representa la dimensión histórica y académica del registro visual, proponiendo una mirada introspectiva sobre la evolución de la universidad.

6. Cuauhtémoc Villegas Durán
Fotógrafo, periodista y narrador. Su trabajo combina la crudeza del fotoperiodismo con una sensibilidad literaria: desde la violencia en las calles hasta escenas cotidianas que revelan las fracturas de la sociedad.
En sus imágenes se reconocen dos obsesiones: la búsqueda de verdad y la confrontación con el poder.
Su estilo es directo, sin concesiones, con un sello muy propio: fotografía como testimonio, como acusación y como memoria. Villegas no busca la estética complaciente; su lente incomoda, denuncia y al mismo tiempo construye poesía visual.
